Autor Tema: Diario De Un Zombie - Sergri Llauger  (Leído 667 veces)

.Nico. Desconectado
« en: Agosto 06, 2013, 12:50 pm »

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Diario De Un Zombie - Sergri Llauger
« en: Agosto 06, 2013, 12:50 pm »
DIARIO DE UN ZOMBIE


Sinopsis:

"El día en el que morí, fue el día en el que casi perdí la poca humanidad que quedaba en mí. La eterna promesa de marcharme como un espíritu en paz jamás me llegó, y, en lugar de eso, me convertí en un alma errante, arraigada a las entrañas de esta tierra baldía. Algunos diríais que sonreírle a la muerte tan de cerca debería ser algo glorioso, pero no hay nada de glorioso en esto. Tan sólo un siniestro y profundo vacío interior. El destino me hizo caminar entre demonios sin la necesidad de temerles. Me permitió contemplar el sol sin apartar la mirada hasta el reinado de la noche. Puso el peso de este mundo a mis espaldas, y también quiso hacerme recordar lo que es amar… lo que es decidir que el ser humano merece una segunda oportunidad. ¿Hubo alguna vez un motivo para tantas leyes rotas? Quién sabe… Dejad que os hable de un viaje fascinante y de tierras lejanas; de lealtades inquebrantables y de criaturas inimaginables. Me llamo Erico Lombardo, y soy un ser condenado a tener conciencia de sí mismo. Puede que, después de mi muerte, aún siguiera quedándome una última cosa por hacer..."

Comentario:

Yo sé, un poquito larga la sinopsis, ¿verdad?, pero fue lo suficientemente intrigante como para mandarme de la librería al ordenador y descargarlo; habría deseado comprarlo, pero realmente sólo estaba observando -y lamentándome, mayormente- en uno de mis lugares preferidos. Aunque al principio sentí curiosidad más que nada, luego de leer un fragmentado comentario en la red acerca del libro no pude evitar revisarlo. Gracias, evasivo talento para escoger buenas lecturas.

No sé cómo explicar lo que sentí mientras caminaba dentro el intenso texto que acabo de finalizar. Lo único que se me ocurre para darles una idea es que ayer, tardándome dos horas extra en salir del trabajo por estar pegada a este libro, cerré la puerta del siempre silencioso edificio con las manos sudando frío y una expresión en el rostro que explicaría por qué el guardia me preguntó si me sentía bien; debí haber palidecido lo suficiente como para que se notara en mi morena tez. Así de bueno.

Admito que el título y lo de las cenizas me mantuvo recelosa al inicio; me parecía más el título de una novela rosa, en la que es más drama y boberías que nada, pero sólo se trató de la desconfianza racional que se debe tener con las desvalijadas letras que corren estos días. No se trata de mi indescifrable adicción al género Z ni mucho menos, creo que cualquiera podría leerlo con la misma satisfacción y disfrutarlo incluso más si no está acostumbrado a descripciones tan vívidas.

Erico, este zombie poco usual que utiliza los sesos en vez de comérselos, habita en una Barcelona que se cae a pedazos, literalmente, y que según algunos testimonios es una de las áreas que más afectada se ha visto por la plaga andante. El principio es un poco lento y se trata de cómo Erico enfrenta el diario vivir en un lugar en el que nadie le entiende, aunque agradecido por poder tener tanta paz en el caoz en el cual se ha negado a participar, autodenominándose alguien neutral, que no come humanos ni los salva, como tampoco tiene nada en contra de sus homogéneos (hay que ver si la moral es retorcida). Más solitario que internet explorer, su cinismo y la ironía con la que lo ve todo logra suavizar el apocalipsis y hasta hacerlo gracioso -tanto como puede serlo el fin del mundo-, situación que se ve bruscamente interrumpida cuando se encuentra con una niña de siete años en medio de tanta destrucción, sin ninguna idea de qué demonios hace ahí ni cómo ha sobrevivido aparentemente sola. Su curiosidad le gana y va en busca de respuestas al más oscuro lugar en la ciudad -al que ni siquiera los zombies más obtusos van. Desde allí empieza su aventura junto a Anette, una adulta consagrada a su misión, y Paula, la niña que es la posible solución al derrumbamiento de la humanidad.

Dudo que pueda explayarme más sin arruinarles parte de la historia, pero no puedo evitar mencionar a los Arcángeles, una especie de Frankenstein mutado (para los conocedores, háganse a la idea con un Némesis de Resident Evil) con un lanzallamas pegado al brazo, consumiendo todo lo que se mueva. Además de estas monstruosas creaciones, también hay un interesante punto de vista de hasta qué punto llegaríamos los seres humanos con tal de sobrevivir; los hay buenos y malos, y aunque para mi vale más cobarde vivo que héroe caído, debo admitir que en algunas situaciones me siento más allegada a los zombies que a los humanos, que en pleno uso de sus facultades mentales son capaces de atrocidades más que aberrantes por ser justamente ellos quienes las provocan.

Seré sólo yo, pero me ha conmovido sobremanera, y a pesar de que en algunas ocasiones he leído que se hace pesada por los recuerdos -breves, en realidad- de Erico, a mí no me lo pareció en absoluto.

5/5

¡Apresúrense a leerlo!


Quiero ser más...

¿Más qué?

No sé, simplemente... más.



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