Autor Tema: Historias de miedo (las nuestras y no tan nuestras)  (Leído 840 veces)

Nekros Desconectado
« en: Agosto 27, 2013, 03:02 pm »

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Historias de miedo (las nuestras y no tan nuestras)
« en: Agosto 27, 2013, 03:02 pm »
sakjgknjasg
Desde la mañana comenzaron a hablar de historias de miedo,creepypastas y todas
esas cosas,así que decidí crear este tema en el que pueden comentar alguna experiencia
extraña que hayan tenido,inclusive poner historias que ya existen o algo que le haya pasado
a alguien

Este espacio será para compartir cosas que den miedo muajajaja

Edito luego poniendo la mia xD

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Wolframe Desconectado
« Respuesta #1 en: Octubre 14, 2013, 01:18 pm »

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Re:Historias de miedo (las nuestras y no tan nuestras)
« Respuesta #1 en: Octubre 14, 2013, 01:18 pm »
Hmmmm, honestamente esta experiecnia se podria decir que fue "mia" aunque quien la cuenta es mi hermano, fue un dia en la que estaba pequeño, no mas de 8 meses, mi hermano tenia casi 6 años y en la noches, pero MUY en la noche comenze a llorar sin cezar, jamas supe el por que pero por algun motivo mi hermano se dirigio a mi cuna y me cargo en direccion al cuarto de nuestros padres, en el camino el (quien hasta el dia de hoy es una de las personas menos impresionables que jamas e conocido) jura que por el trayecto logro ver varias letras escritas en las paredes, pero el no se detuvo a verlas y siguo adelante, finalmente cuando llego al cuarto mi mama se levanto asustada al notar que mi hermano estaba palido y sudando frio, y ya habia dejado de llorar. HAst el dia de hoy nunca supimos mas al respecto ni si enverdad paso, el no le da mucho credito a su propio juicio, pero se que en el fondo no puede dejarse de preguntarse al respecto....


Como dije, esto fue una experiencia extraña que nos paso, no tiene por que ser sobre natural, y de hecho el mismo estaba nervioso en esos dias por algo que leyo, pero que por algun motivo no recuerda que fue con exactitud, aparte de eso era muy tarde y el se encontraba algo anormilado, por lo que uno no puede hacer mas nada sino preguntarse,....WTF

Nostalgie Desconectado
« Respuesta #2 en: Mayo 24, 2014, 12:18 pm »

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Re:Historias de miedo (las nuestras y no tan nuestras)
« Respuesta #2 en: Mayo 24, 2014, 12:18 pm »
Las historias de miedo no tienen por qué ser sobrenaturales. Hay experiencias en la vida cotidiana que dan miedo.

Yo pasé por una de esas experiencias que hasta el día de hoy, me causa cierta inquietud cuando me hablan de operaciones y es que cuando iba a nacer mi primera hija, no logró nacer de manera natural, así que tuvieron que hacerme una cesarea. El médico anestecista me anesteció de manera parcial, es decir, de la cintura para abajo y ante mi vista estaba la mesa que tenía la bandeja con el instrumental y por alguna razón, le mencioné al médico que me iba a doler. El me dijo que no, que ya estaba anesteciada, pero yo sabía que me iba a doler cuando el bisturí cortara mi vientre, lo sabía porque podía sentir las manos del médico limpiándome la zona que cortaría, sentía la gasa y el frío del desinfectante.

Sentí pánico y volví a decirle al anestecista que me iba a doler, pero él me ignoró, así que cuando el cirujano me cortó... grité. El bisturí cortando mi piel me causó un dolor y ardor que me hizo gritar, pues sí, tanto que asusté al anestecista quien apurado me dijo: "tranquila, no pasa nada, ya la duermo toda." Así que me colocó una mascarilla sobre la nariz y la boca y casi enseguida me dormí.

Después de esa cesarea tuve otras dos, pero mi médico ya sabía que la anestecia local no me hacía, así que me aplicaron la anestesia general, no obstante, después de esas tres cirugías, tuve una cuarta y para mi asombro, aunque me durmieron por completo, pude sentir las maniobras del médico manipulando dentro de mi vientre. Sus manos abriéndome y cortando... No puedo decir que sentí lo que se llama dolor, pero sentí... molestia.

Una quinta operación, Dios me libre. Siento que aún con toda la anestecia del mundo, sentiré dolor. Lo sé.

Snade Desconectado
« Respuesta #3 en: Septiembre 17, 2014, 08:27 pm »

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Re:Historias de miedo (las nuestras y no tan nuestras)
« Respuesta #3 en: Septiembre 17, 2014, 08:27 pm »
Tengo varias experiencias, tanto sobrenaturales como no… Creo que están equilibradas por igual.

Va una sobrenatural.

Tal vez muchos digan que era producto de una gran imaginación de una pequeña niña de cuatro años, pero si de algo estoy segura, es que no desvarío y sé perfectamente distinguir la realidad de la fantasía, de lo visible y de lo que directamente no se puede divisar.

A esa edad vivía en una casa con un fondo gigantesco delante de la casa. Generalmente me quedaba horas jugando allí, hasta que anochecía y mi madre me llamaba para que entrara a comer (si de algo gozaba de pequeña, era de una gran libertad).

En uno de esos días, mi madre no me llamó porque, supongo yo, estaría muy ocupada con los quehaceres de la casa. Entonces, decidí quedarme hasta más entrada la nochecita, a eso de los ocho PM, en verano. 
Tenía la costumbre de trepar árboles, y el palto era lo suficientemente gigante como para tener una visión completa de absolutamente todo el terreno, incluido el del vecino de al lado. Con agilidad fui subiendo hasta la primera rama más grande, puesto que no me atrevía a seguir por miedo, obviamente –mucho vértigo-.

En eso oí una risita. No una risita maliciosa ni nada por el estilo, sino más bien simpática. Provenía desde abajo. Puedo asegurar que era una personita muy peluda y pelirroja, que se hacía bolita y rodaba por el suelo. Decidí bajarme, pero al querer acercarme a la criaturita, esta se puso seria y se fue corriendo hacia la oscuridad de la sombra de los otros árboles (había una higuera, un ciruelo y no recuerdo que otra cosa).

En eso, mi papá prendió la luz del fondo –pues siempre lo hacía al llegar del trabajo- antes que me dirigiera hacia donde se había ido el enano; al iluminarse todo, noté que de la pared de la medianera habían unas ramificaciones negras muy gruesas, como las raíces de un árbol que en vez de crecer en el suelo, lo hacían en la pared.  Me asusté un poco porque nunca las había visto, y eso que vivía frecuentando todos los días ese fondo…

Luego no recuerdo muy bien lo que sucedió. Los años borraron lo siguiente, pero no la impresión y la mala espina.

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