Autor Tema: Decisión  (Leído 596 veces)

Nostalgie Desconectado
« en: Septiembre 04, 2014, 09:30 am »

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Decisión
« en: Septiembre 04, 2014, 09:30 am »
Hola, este oneshot lo escribí para una actividad en otro foro. Lo dejó aquí:

Decisión

Le gustaban las personas con las que vivía.

Le gustaba viajar.

Incluso le encantaba su trabajo en la enorme carpa que era levantada de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad y que se convertía en circo, siendo él una de las principales atracciones al realizar los trucos que su entrenador le había enseñado desde que era un cachorro: pararse sobre una grande pelota y hacerla rodar equilibrándose sobre ella y girar aros con su grueso cuerpo contorneándolo con agilidad.

También le agradaba escuchar los aplausos del público que iba a verlo.

Sin embargo, lo que más le entusiasmaba, eran los hermosos paisajes que veía mientras la carabana compuesta por varios camiones y remolques, lo transportaba de lugar en lugar junto con otros animales, como tigres, leones, monos y elefantes.

Y se deleitaba en esos panoramas porque su instinto lo hacía anhelar estar en ellos.

Ser libre y correr por los exuberantes bosques, bañarse en los ríos, pescar salmones, frotarse contra los árboles, conocer a otros de su género.

Osos. Más osos. Una osa.

Y en ese momento, su mirada estaba cautivada por los verdes y floridos campos que se extendían a los lados de la carretera, manteniéndose inmóvil en su jaula para visualizar con envidia el correr de los alces y siervos que parecían volar entre las diversas flores, mostrando en sus saltos la agraciada libertad, gozándola con enorme placer.

Liberación y gozo que quería para él.

Entonces, mientras él aspiraba a su emancipación, un repentino choque sacudió el camión que llevaba su remolque y se volteó arrastrándose de costado por los carriles, ocasionando que otro de los remolques, así como autos que circulaban, chocaran contra ellos y entre sí. Ruidos ensordecedores, rechinidos de llantas, jaulas saliendo de su lugar, abriéndose unas y otras aprisionando para siempre a sus residentes, grabaron una película donde la desgracia era la protagonista.

Llanto, gemidos y gritos fue el son que se tocó de fondo y los gruñidos de los animales que sobrevivieron al choque, fue el himno de la libertad, pues Oso, que había logrado salir de su jaula, junto con algunos tigres, monos y leones, se alejaron del accidente.

El bosque, con sus muchas madrigueras, los esperaba. Podían perderse en su inmensidad.

Sin embargo, en medio de su huida, Oso se detuvo. Hasta él llegaron los gritos de su dueño-entrenador y la esposa de este. Se volvió para mirar el desastre. Gruñó con fuerza cuando descubrió a los esposos atrapados en uno de los camiones que también se había volcado. Las llamas comenzaban a envolverlo.

Volvió a gruñir. Su libertad lo esperaba.

Pero la muerte esperaba a esas dos personas que por tantos años lo habían cuidado.

Miró con añoranza como los otros animales se perdían ya entre la alzada de árboles y vegetación. Resopló nada contento.

Más gritos de sus amos.

Más fuerte la nostalgia en su corazón.

Pero...

El agradecimiento se coronó rey y gobernó sobre cualquier otra emoción, así que desanduvo sus pasos y se acercó al camión en donde sus dueños luchaban por salir. Sintiendo pánico por el fuego, cuyo calor le llegaba horriblemente, se levantó en dos patas y con las de adelante, golpeó con fuerza el parabrisas que se había estrellado, no obstante, su dueño no podía romperlo y por ahí era por donde podían escapar.

Golpeó hasta que sus patas se hundieron en el cristal. Lo hizo a un lado con desesperación abriendo lo suficiente para llegar a sus dueños, entonces, el hombre le acercó a su esposa que finalmente se había desmayado y Oso la tomó como en brazos y se alejó del camión caminando en dos patas, mientras el humano se ponía también a salvo.

Otras personas estaban ayudando a los sobrevivientes, pero no tenían tanto público como Oso, que sin que lo supiera, algunos celulares lo habían grabado rescatando a las víctimas y mientras los usuarios subían la grabación al internet, proclamándolo el héroe del día, Oso miraba con tristeza los confines del bosque.

Adiós, libertad.

Bienvenidos los actos heroicos.

Snade Desconectado
« Respuesta #1 en: Octubre 12, 2014, 02:51 pm »

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Re:Decisión
« Respuesta #1 en: Octubre 12, 2014, 02:51 pm »
Lindo escrito.

Por un momento me pude poner en la piel del oso,  en su ansiedad y gran deseo por correr por el bosque, libre, sintiendo el viento en la cara, respirando aquel aire de independencia ¡Por fin!
Y luego tener que resignarse a aquel final… pobrecillo.

En fin, he disfrutado leyéndolo.

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